Viviendo por el poder de la fe

Viviendo por el poder de la fe

Gene R. Cook

Dedicado a mi esposa y familia, que han sido instrumentos en ayudarme a vivir mejor por la fe

Créditos

Que mis padres, hermanos, hermana y abuelos sepan de mi gran deuda hacia ellos por haberme enseñado sobre el Señor y sobre la verdadera senda hacia la vida eterna.

Que mi esposa y mis hijos sepan de mi deuda hacia ellos por pro­veer en mi vida experiencias para ejercer la fe.

Al Señor le doy gracias y también a sus muchos hijos en el mundo, quienes me han inspirado con su ejemplo sobre cómo vivir por la fe.

Debe quedar muy claro aquí que yo soy el único responsable por los errores en este libro. Este libro de ninguna manera es una publica­ción oficial de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, y las ideas aquí representadas son personales.

Gene R. Cook

Contenido

  1. El Poder de la fe
  2. Qué es la fe
  3. Características de la fe
  4. El fundamento de la fe
  5. Cómo se obtiene la fe
  6. Cómo se aumenta la fe
  7. Cómo se ejerce la Fe
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La vida sempiterna I

LA VIDA SEMPITERNA

Volumen 1

DUANE S. CROWTHER

Noviembre 10, 1961 Septiembre 5, 1966 Este libro es dedicado, con eterno amor, a nuestra hija Laura Jean quien trajo dulzura y gozo a nuestro hogar, y cuya muerte motivó este estudio.

AGRADECIMIENTO

Quiero expresar mi gran aprecio, a todos los que me han ayudado en este proyecto, porque su ayuda y sugerencias han sido de gran valor. Ruth Gregory, Ronald DeMille, Dorothy Murphy, Mary Ellsworth, y Jaynann Payne proveyeron fuentes de información de otro modo inaccesibles para mi. La hermana Bertha Purser, bibliotecaria del Instituto de Religión de Logan, Utah, ayudó con referencias difíciles. Mi padre, Don Q. Crowther, leyó y asistió con el manuscrito. Loretta Merrill, Helen Porter y Bruce Christiansen pasaron incontables horas leyendo pruebas y brindando ayuda. Su ayuda y amabilidad son muy apreciadas. Gracias se deben también a quienes escribieron lo que se cita en esta obra, por sus esfuerzos pioneros en preservar relatos de gran valor, y por su cortesía en brindarlos para su publicación. Muchos otros han mostrado interés y han dado ánimo al proyecto, y me han puesto en deuda por su amistad y cuidado.

Arturo y Genevieve De Hoyos pasaron innumerables horas en el proceso de preparación, traducción, y pruebas del manuscrito en español, con la ayuda de Edith Garaguzo, Alan Lambson, Edelmira Lambson, y Victoriano Morales. Sin su ayuda este trabajo hubiera sido casi imposible.

El investigar los mensajes sobre la eternidad me ha acercado más a mi esposa Jean, y mis hijos Don, Scott, Laura, Lisa, David, Billy, Sharon, y Bethany. Su amor y sus oraciones me han traído gran gozo. Mi esposa es una “hacedora de la palabra, no sólo oidora,” y ella ha pasado muchas horas escribiendo a máquina y corrigiendo el manuscrito, por lo cual siento gran agradecimiento.

Pero más que todo agradezco y doy gracias a mi Padre Celestial, quien verdaderamente “da buenas dádivas a los que piden.” Que este libro sirva para darle a El honor y gloria y para traer muchas almas a Su reino.

Duane S. Crowther


TABLA DE MATERIAS

I. Entrad a al mundo espiritual
II. Factores que influyen en la duración de la vida del hombre
III. El paraíso de los justos
IV. Seres espirituales visitan la tierra
V. El infierno
VI. La gran obra misional en la prisión espiritual
VII. La resurrección
VIII. El juicio final
IX. Los hijos de perdición su pecado y destino
X. Los tres grados de gloria
XI. La exaltación

INTRODUCCIÓN

Si Pudieseis Contemplar Los Cielos

“Si pudieseis contemplar los cielos durante cinco minutos aprenderíais más que leyendo todo lo que se ha escrito sobre el tema.“1 De este modo el profeta José Smith lanzó un desafío y estableció una meta que ha sido aceptada y lograda por muchos Santos de los Últimos Días, que han visto el paraíso, han vislumbrado los espíritus en prisión, han visto los sufrimientos del infierno, y la gloria del día grandioso de la resurrección. ¡Algunos hasta han contemplado la gloria de la exaltación y la ciudad celestial de Dios! El Profeta sabía que era posible y así lo enseñó a sus seguidores, diciendo: “Les aseguro a los miembros que la verdad, en relación con estas cuestiones, puede ser conocida a través de las revelaciones de Dios mediante Sus ordenanzas y en respuesta a las oraciones. “2

Propósitos de Este Libro

Esta obra no es una colección caprichosa de poesía consoladora y fraseología funeraria. Es un análisis cuidadoso de las experiencias de docenas de personas dignas de confianza, quienes habían muerto y regresado luego a la vida; y de relatos de otros que han sido visitados por espíritus de individuos fallecidos. Es una recopilación de revelación tras revelación que hablan de la vida gloriosa que aguarda a los justos. Es mi testimonio de que la vida continúa más allá de la tumba y de que Dios permite a los mortales conocer mucho del gozo de la vida futura.

El objetivo de este estudio es cumplir con siete propósitos:

  1. Testificar que la vida continúa más allá de la muerte, que en los mundos futuros hay una continuación de la personalidad, que existe un plan de salvación divino que da sentido a la vida y a la muerte, y que las alegrías y recompensas de la eternidad son tan gloriosas que el hombre debería trabajar con valor en esta vida y en la venidera para merecerlas.
  2. Dar testimonio y proveer evidencia de que muchas veces Dios ha dado conocimiento a los líderes y miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con referencia a las etapas futuras de la vida.
  3. Demostrar que la información revelada por Dios en los últimos días está en armonía con las escrituras y que muchas de las revelaciones aquí citadas se apoyan mutuamente debido a la amplitud de sus interrelaciones.
  4. Proporcionar un modelo para que aquellos que reciban manifestaciones y revelaciones sobre los temas aquí tratados puedan comparar y vincular sus experiencias con otros.
  5. Clarificar ciertas áreas de ambigüedad existentes en las enseñanzas de muchos de los miembros con relación a algunas partes del plan de Salvación.
  6. Proporcionar consuelo a quienes se encuentran confusos y con incertidumbres acerca de la muerte y lo que le sigue.
  7. Proclamar que hay un Dios justo y bondadoso quien está guiando la tierra y las vidas, oportunidades y destinos de quienes en ella moran.

La Ley del Testimonio

Este libro presenta muchos conceptos que provienen de tres fuentes:

  1. La palabra revelada de Dios como se halla en las escrituras.
  2. La palabra revelada de Dios tal como ha sido expresada por Sus profetas.
  3. La palabra revelada de Dios tal como ha sido manifestada a miembros dignos de la Iglesia. Esto es algo nuevo porque hace más que mencionar las citas que durante tanto tiempo se han venido repitiendo en la Iglesia: presenta la evidencia de testigos oculares que realmente visitaron el mundo espiritual y pueden dar testimonio personal de la vida en el más allá. Sus palabras no son meras opiniones ni deducciones lógicas sino que están basadas en hechos. Sus testimonios son completos, armoniosos y verdaderos.

A medida que el lector escudriña estas páginas, encontrará nuevas ideas agrupadas alrededor de evidencias básicas en las cuales un testimonio verifica al otro. El Señor ha establecido la ley divina por la cual puede ser identificada la verdad diciendo: “En la boca de dos o de tres testigos consistirá todo negocio.”3 El lector deberá juzgar por esta ley la veracidad de estos testigos y sus testimonios, así como por la recepción de las indicaciones del Espíritu Santo porque: “. . . por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas.4 El lector astuto descubrirá que las manifestaciones personales citadas no crean conflictos ni con las escrituras ni con las palabras de los profetas. La palabra revelada del Señor, a través de todos los que la reciben, integra una unidad armoniosa.

Como en mis otros esfuerzos literarios hasta la fecha, en esta obra me he empeñado en presentar evidencias más que en dar mi opinión personal. De hecho, a medida que recogí y analicé las evidencias, algunos de mis puntos de vista personales cambiaron. Mis opiniones sólo aparecen como un compendio de la documentación presentada. Se invita al lector a que en lugar de decir: “El hermano Growther dice . . .” cite a José Smith, Brigham Young, Orson Pratt, José Fielding Smith y otros a quienes se hace referencia. Lo que vale es el conocimiento de estos hombres como profetas, y no el mío como recopilador y analista de sus palabras.

Revelación Personal, Llave al Conocimiento de la Eternidad

José Smith enseñó que:

“Todos los hombres saben que deben morir. Por eso sería importante que entendiéramos las razones y causas de nuestra exposición a las vicisitudes de la vida y de la muerte, y de los designios y propósitos que tuvo Dios al enviarnos al mundo, y dejarnos sufrir y morir aquí, y nuestra salida de este mundo. ¿Cuál es el objetivo de nuestra existencia mortal y luego de nuestra desaparición y muerte? Es razonable suponer que Dios haya revelado algo al respeto, y que por eso, es un tema que deberíamos estudiar más que cualquier otro. Debemos estudiarlo día y noche, porque el mundo ignora su condición en cuanto a este asunto. Si tuviéramos el derecho de demandar algo de nuestro Padre Celestial, debería ser conocimiento sobre este importante tema.”5

El creía con todo su corazón que los miembros de la Iglesia deberían saber acerca de los grandes temas de la eternidad, y ansiaba decirles más. El proclamó el tema al que se refiere este libro cuando dijo: “Les aconsejo a todos que prosigan hacia la perfección y que sondeen en profundidad los misterios de la divinidad. 6 El estableció la norma cuando dijo: “Todo lo que quiero es obtener la verdad, pura, simple y completa.”7 Y él indicó a sus seguidores como hacerlo cuando dijo que “La mejor manera de obtener verdad y sabiduría es . . . acudir a Dios en oración

y obtener instrucción divina. “8 Su admonición estuvo dirigida a toda la Iglesia, y este libro es un testigo de que los miembros—no sólo profetas y apóstoles, sino también presidentes de estaca, obispos, líderes y obreros del Templo, y fieles miembros laicos de la Iglesia—han tomado en cuenta su desafío y han obtenido manifestaciones divinas. Los miembros han seguido la senda delineada por el Profeta, que “Cuando entendemos la personalidad de Dios y sabemos como llegar a El, los cielos se abren, y se nos revelan. Cuando nosotros estamos listos para ir a El, El está listo para venir a nosotros.”9

No Como Doctrina

Brigham Young enseñó que: “Cuando algún hombre publica o predica sus puntos de vista personales, no debería decir que son las opiniones de la Iglesia.”10 Este libro presenta mi modo de ver, basado en las evidencias disponibles. A medida que las evidencias aumentan, mis ideas se desarrollan. Escribo como un individuo y no como portavoz de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y los conceptos aquí expresados no son declaraciones oficiales de doctrinas de la Iglesia. Indudablemente las enseñanzas expresadas en este libro a veces exceden el presente radio de alcance de las doctrinas de la Iglesia concernientes a la vida futura.

Los tópicos presentados aquí se ajustan a la ley de los testigos. Los he revisado cuidadosamente y creo que son verdaderos. Ciertamente es apropiado que los miembros de la Iglesia estudien estos temas porque “si hay algo virtuoso, bello, de buena reputación o digno de alabanza, a esto aspiramos.”11 Se invita al lector a que examine cuidadosamente estos informes, y como dijo Pablo: “Examinadlo todo, retened lo bueno.”12

La evidencia es histórica, no científica. El químico o el físico nunca tendrán las llaves de la vida después de la muerte, a menos que les sean reveladas. Esas llaves reposan en los relatos de aquellos que se han aventurado en el mundo espiritual y luego regresaron. Su significado se encuentra en el ámbito de la religión y no en el de la ciencia. Las cosas del espíritu se disciernen espiritualmente.

Cómo Fue Escrito Este Libro

Conocer al autor y la historia de un libro es una gran ayuda para el lector. El material de este libro ha sido recogido y estudiado durante muchos años. Así como la doctrina de las profecías de los últimos días atrajo mi atención por mucho tiempo, así también quise saber qué deparaba el futuro al otro lado del velo. Durante mis años de misionero, y luego trabajando como estudiante graduado en el Colegio de Instrucción Religiosa de la Universidad de Brigham Young, durante mis tareas como instructor y director de Seminarios, y durante mis años de investigador y autor, he estado interesado en toda fuente de información concerniente a la vida espiritual y al futuro del hombre en su estado resurrecto. En 1963 y 1964 empecé formalmente a recoger información sobre esos temas. Pero fue recién a principios de julio de 1966, cuando supe que mi hija tenía leucemia, que comencé a dar forma a esos materiales en este manuscrito. Desde entonces he estudiado, escrito, orado y buscado información con un afán conocido sólo por aquellos que han perdido a un ser querido. El deseo de conocer las verdades eternas es la fuerza compulsiva que me ha motivado.

Es mi deseo y anhelo que por medio de los mensajes de este libro, muchos encuentren esperanza, gozo y entendimiento. Y en tiempos de tristeza creo que darán a otros el mismo consuelo y solaz que me dieron a mi cuando perdí a mi hija.

DUAN E S . CROWTHE R


  1.  Historia de la Iglesia 6:50, 9 de octubre de 1843. En las referencias del capítulo 1 se explican varias de las referencias de la Introducción.
  2. Ibid., p. 51.
  3. 2 Cor. 13:1. Véase Dt. 19:15.
  4. Moro. 10:5.
  5. HC 6:50, 9 de octubre de 1843
  6. HC 6:363, 12 de mayo de 1844.
  7. HC 6:476, 16 de juni o de 1844.
  8. HC 4:425, 2 de octubre de 1841.
  9. HC 6:308, 7 de abril de 1844.
  10. ‘Matthias F. Cowley, Wilford Woodmff—History ofHis Life and Labors (Salt Lake City, Utah : Bookcraft, 1964), p. 449.
  11. El 13° Artículo de Fe.
  12. Ts. 5:21.
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Dios el Eterno Padre

Dios el Eterno Padre
Las enseñanzas de José Smith

Dios es el Padre amoroso de toda la humanidad y la fuente de todo lo bueno.

“Mientras una parte de la raza humana juzga y condena a la otra sin compasión, el Gran Padre del universo vela por todos los de la familia humana con cuidado y consideración paternales; Él los ve como Su progenie y, sin ninguno de estos sentimientos limitados que influyen en los hijos de los hombres, ‘hace salir su sol sobre malos y buenos, y… hace llover sobre justos e injustos’ [Mateo 5:45]” 1.

“Admitimos que Dios es la gran Fuente y el Manantial del cual procede todo lo bueno; que es la Inteligencia perfecta y que Su sabiduría por sí sola es suficiente para gobernar y ordenar las grandes creaciones y mundos que brillan y resplandecen sobre nuestra cabeza con tal magnificencia y esplendor, como si los tocase Su dedo y los moviera Su omnipotente palabra… los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de Sus manos [Salmos 19:1]; y basta un momento de reflexión para enseñar a todo hombre de común inteligencia que todas estas cosas no son el producto accidental de una casualidad, ni puede sostenerlos poder alguno aparte de una mano todopoderosa”2.

“Dios ve las intenciones secretas de las acciones humanas y conoce el corazón de todo ser viviente” 3.

“Los propósitos de nuestro Dios son grandiosos, Su amor inconmensurable, Su sabiduría infinita y Su poder ilimitado; por lo tanto, los santos tienen motivo para regocijarse y alegrarse, sabiendo que ‘este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; Él nos guiará aun más allá de la muerte’ [Salmos 48:14]” 4.

Si comprendemos la naturaleza de Dios, nos comprenderemos a nosotros mismos y sabremos cómo acercarnos a Él.

“No son sino pocos los seres en el mundo que entienden correctamente la naturaleza de Dios. La gran mayoría del género humano no comprende nada, ni lo que atañe a lo pasado, ni lo que corresponde a lo futuro en lo que respecta a su relación con Dios. No saben ni entienden la naturaleza de esa relación; y consiguientemente, no saben sino poco más que el animal, o poco más que comer, beber y dormir. Esto es todo lo que el hombre sabe acerca de Dios y Su existencia, a menos que se dé el conocimiento por la inspiración del Omnipotente.

“Si un hombre no aprende más que a comer, a beber y a dormir, y no comprende ninguno de los designios de Dios, el animal hace las mismas cosas: come, bebe, duerme y no sabe más acerca de Dios; sin embargo, sabe tanto como nosotros, a menos que podamos comprender mediante la inspiración del Dios Todopoderoso. Si los hombres no comprenden la naturaleza de Dios, no se comprenden a sí mismos. Quiero volver hasta el principio, y así elevar sus mentes a esferas más sublimes y a un entendimiento más exaltado de los que la mente humana generalmente anhela.

“…Las Escrituras nos indican que ‘esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado’ [Juan 17:3].

“Si un hombre no conoce a Dios, y pregunta qué clase de ser Él es, si busca diligentemente en su propio corazón para saber si la declaración de Jesús y de los apóstoles es cierta, comprenderá que no tiene la vida eterna; porque no puede haber vida eterna bajo ningún otro principio.

“Mi primer objeto es conocer la naturaleza del único Dios sabio y verdadero, y qué clase de ser Él es…

“¡Dios una vez fue como nosotros ahora; es un hombre glorificado, y está sentado sobre Su trono allá en los cielos! Ése es el gran secreto. Si el velo se partiera hoy, y el gran Dios, que conserva este mundo en su órbita y sostiene todos los mundos y todas las cosas con Su poder, se manifestase a sí mismo, digo que si lo vieran hoy, lo verían en la forma de un hombre, así como ustedes se hallan en toda la persona, imagen y forma misma de un hombre; porque Adán fue creado a la misma imagen y semejanza de Dios, y de Él recibió instrucciones, y anduvo y conversó con Él, como un hombre habla y se comunica con otro…

“…Si tenemos conocimiento de Dios, comenzamos a entender cómo allegarnos a Él, y cómo hemos de pedir a fin de recibir una respuesta. Cuando entendemos la naturaleza de Dios, y aprendemos cómo acercarnos a Él, entonces Él empieza a manifestarnos los cielos y a explicar todas las cosas. Cuando estemos dispuestos a venir a Él, también Él estará dispuesto a venir a nosotros” 5.

En la Trinidad hay tres Personajes separados y distintos.

Los Artículos de Fe 1:1: “Nosotros creemos en Dios el Eterno Padre, y en su Hijo Jesucristo, y en el Espíritu Santo” 6.

En abril de 1843, José Smith enseñó lo siguiente, que posteriormente quedó registrado en Doctrina y Convenios 130:22: “El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre; así también el Hijo; pero el Espíritu Santo no tiene un cuerpo de carne y huesos, sino es un personaje de Espíritu. De no ser así, el Espíritu Santo no podría morar en nosotros” 7.

“Siempre he declarado que Dios es un Personaje distinto, que Jesucristo es un Personaje aparte y distinto de Dios el Padre, y que el Espíritu Santo es otro Personaje distinto, y es espíritu; y estos tres constituyen tres Personajes distintos y tres Dioses” 8.

“Lo que no tiene cuerpo ni partes es nada. No hay otro Dios en el cielo sino ese Dios de carne y huesos” 9.

La Trinidad es una unión perfecta, y Dios el Padre la preside.

“Es mucho lo que se dice de Dios y de la Trinidad… Los maestros de hoy en día dicen que el Padre es Dios, que el Hijo es Dios y que el Espíritu Santo es Dios, y que todos están en un cuerpo y son un Dios. Jesús oró para que aquellos que no son del mundo, que el Padre le había dado, pudieran ser uno, como Ellos eran uno [véase Juan 17:11–23]…

“Pedro y Esteban testificaron que habían visto al Hijo del Hombre a la diestra de Dios. Toda persona que haya visto los cielos abiertos sabe que allí hay tres Personajes que tienen las llaves de autoridad, y que uno de ellos lo preside todo” 10.

“Antes de la organización de esta tierra, tres Personajes hicieron un convenio eterno, que se relaciona con lo que dispensan a los hombres en la tierra; estos Personajes… se llaman Dios el primero, el Creador; Dios el segundo, el Redentor; y Dios el tercero, el Testigo o Testador” 11.

“La providencia del Padre [es] presidir como el Principal o Presidente, con Jesús como Mediador y el Espíritu Santo como Testador o Testigo. El Hijo [tiene] un tabernáculo así como el Padre, pero el Espíritu Santo es un Personaje de espíritu sin un tabernáculo” 12.

“La Escritura dice: ‘Yo y el Padre uno somos’ [Juan 10:30], y también que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno y los tres concuerdan en lo mismo [véase 1 Juan 5:7–8]. Asimismo, el Salvador oró al Padre, diciendo: ‘No ruego por el mundo, sino por los que me diste que no son del mundo; para que seamos uno’, o sea, ser uno en la unidad de la fe [véase Juan 17:9, 11]; pero siendo cada uno una persona separada y diferente, así también Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo son personas separadas, pero todas están de acuerdo en una, o en la misma cosa” 13.

Notas

  1. History of the Church, 4:595; de “Baptism for the Dead”, tomado de la página editorial de Times and Seasons, 15 de abril de 1842, pág. 759; José Smith era el editor del periódico.
  2. History of the Church, 2:12, 14; alteración en la división de párrafos; de “The Elders of the Church in Kirtland, to Their Brethren Abroad”, 22 de enero de 1834, publicada en Evening and Morning Star, febrero de 1834, pág. 136; marzo de 1834, pág. 142.
  3. History of the Church, 1:317; de una carta de José Smith a William W. Phelps, 11 de enero de 1833, Kirtland, Ohio; esta carta tiene la fecha incorrecta del 14 de enero de 1833, en History of the Church.
  4. History of the Church, 4:185; de una carta de José Smith y de sus consejeros en la Primera Presidencia a los santos, septiembre de 1840, Nauvoo, Illinois; publicada en Times and Seasons, octubre de 1840, pág. 178.
  5. History of the Church, 6:303–305,308; uso actualizado de mayúsculas; alteración en la división de párrafos; de un discurso pronunciado por José Smith el 7 de abril de 1844, Nauvoo, Illinois; informe de Wilford Woodruff, Willard Richards, Thomas Bullock y William Clayton; véase también el apéndice de este libro, pág. 598, artículo 3.
  6. Los Artículos de Fe 1:1.
  7. Doctrina y Convenios 130:22; instrucciones que dio José Smith el 2 de abril de 1843 en Ramus, Illinois.
  8. History of the Church, 6:474; de un discurso pronunciado por José Smith el 16 de junio de 1844, Nauvoo, Illinois; informe de Thomas Bullock.
  9. Citado por William Clayton, refiriéndose a un discurso de fecha incierta pronunciado por José Smith en Nauvoo, Illinois; en la obra de L. John Nuttall, “Extracts from William Clayton’s Private Book”, pág. 7, diarios de L. John Nuttall, 1857–1904; Colección Especial L. Tom Perry, Universidad Brigham Young, Provo, Utah; copia en los Archivos de la Iglesia.
  10. History of the Church, 5:426; de un discurso de José Smith, 11 de junio de 1843, Nauvoo, Illinois; informe de Wilford Woodruff y Willard Richards.
  11. Citado por William Clayton, refiriéndose a un discurso de fecha incierta pronunciado por José Smith en Nauvoo, Illinois; en la obra de L. John Nuttall, “Extracts from William Clayton’s Private Book”, pág. 10–11, diarios de L. John Nuttall, 1857–1904; Colección Especial L. Tom Perry, Universidad Brigham Young, Provo, Utah; copia en los Archivos de la Iglesia.
  12. Citado por William P. McIntire, en su informe de un discurso de José Smith a principios de 1841, en Nauvoo, Illinois; William Patterson McIntire, Notebook 1840–1845; Archivos de la Iglesia. William McIntire escribió informes breves de varios discursos que dio José Smith en Nauvoo a principios de 1841. En este libro se citan cuatro de esos informes, ninguno de los cuales tiene fecha.
  13. Citado por George Laub en una compilación de porciones de los discursos de José Smith, alrededor de 1845; George Laub, Reminiscences and Journal, enero de 1845–abril de 1857, págs. 29–30, Archivos de la Iglesia.
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La Oración

La Oración
por 18 Autoridades Generales

INDICE.

Prologo – Presidente N. Eldon Tanner.
Por que el Señor instituyo la oración – Élder Bruce R. Mcconkie.
¿Por que debemos orar? – Presidente Marion G. Romney.
Preparación para la oración. – Élder Marión D. Hanks.
La forma de orar – Élder Carlos E. Asar.
¿Que debemos pedir en nuestras oraciones? – Élder neal a. Maxwell.
La forma de reconocer las respuestasa las oraciones – Élder L.Tom Perry.
Las sagradas oraciones reveladas – Élder mark e. Petersen.
Nuestras oraciones en publico – Élder Hartman Rector, Hijo.
Las oraciones personales – Élder Marvin J. Ashton.
La oración familiar – Presídeme Spencer W. Kimball.
Enseñemos a nuestros hijos a orar – Élder Vaughn J. Featherstone.
La fe y la oración – Élder Joseph Anderson.
El ayuno y la oración – Élder Robert L. Simpson.
La adversidad y la oración – Obispo H. Burke Peterson.
Mejoremos nuestra comunicación con nuestro padre celestial – Presidente Ezra Taft Benson.
Grandes almas que han creído en el poder de la oración – Élder John H. Vandenberg.
El poder de la oración – Presidente N. Eldon Tanner.
La oración del Señor – Élder S. Dilworth Young.
Poema inspirado en la escritura de alma 34:17-29 – Élder S. Dilworth Young
Sometámonos al Señor en oración – Élder S. Dilworth Young.

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Jesús el Cristo

JESÚS EL CRISTO

Un estudio del Mesías y de su misión de acuerdo con las Santas Escrituras, antiguas así como modernas
por JAMES E. TALMAGE
Uno de los Doce Apóstoles de la Iglesia de Jesucristo de los Santo de los Últimos Días
1975

PROLOGO.

La amplitud del tema presentado en esta obra queda expresada en la portada. Se verá desde luego que el autor se ha desviado del curso que usualmente toman aquellos que escriben sobre la vida de Jesucristo, que, por regla general empieza, por supuesto, con el nacimiento del Niño de María y concluye con la ascensión del crucificado y resucitado Señor desde el Monte de los Olivos. El material incorporado en estas páginas, además de la narración de la vida del Señor en la carne, comprende la existencia y actividades del Redentor del mundo en su estado preexistente, las revelaciones y manifestaciones personales del glorificado y exaltado Hijo de Dios durante el período apostólico de la antigüedad, así como en tiempos modernos, la cierta proximidad del segundo advenimiento del Señor y futuros acontecimientos predichos, todo ello de conformidad con lo que las Santas Escrituras declaran.

Es de particular congruencia, y propio en extremo, que “a Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días— la única Iglesia que, basada en revelación y comisión directas, afirma tener la autoridad para usar el Santo Nombre del Señor como designación distintiva—exponga sus doctrinas concernientes al Mesías y su misión.

El autor de esta obra emprendió con gozo este servicio, por solicitud y nombramiento de las autoridades presidentes le la Iglesia; y la Primera Presidencia y el Consejo de los Doce han leído y aprobado la obra completa. No obstante, presenta la creencia personal del autor, así como su más profunda convicción de la verdad de lo que él ha expresado en este escrito. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ha encargado de su publicación.

Uno de los aspectos característicos de la obra es la orientación recibida de las Escrituras modernas, junto con la explicación de las Santas Escrituras de tiempos antiguos consideradas a la luz de las revelaciones de la época actual, por medio de las que, como una potente y bien dirigida ráfaga de luz, ilumina muchos pasajes obscuros de construcción antigua.

El espíritu sagrado inherente al tema ha sido un compañero constante del autor todo el tiempo que duró su agradable labor, y ahora él, a su vez, reverentemente ruega que el mismo espíritu acompañe a quienes lean la presente obra.
James E. Talmage

TABLA DE MATERIAS

  1. INTRODUCCIÓN
    Carácter histórico de Jesús El Cristo. —Amplitud y propósito del presente tratado.
  2. PREEXISTENCIA Y PREORDINACIÓN DEL CRISTO.
    La existencia premortal de los espíritus. —El concilio primordial en los cielos. —La rebelión de Lucifer. —Su derrota y expulsión. —Se aseguró el libre albedrío del hombre. —Se eligió al Hijo Amado para ser el Salvador y Redentor del género humano.
  3. LA NECESIDAD DE UN REDENTOR
    Espíritus de diversas capacidades. —Se previó la entrada del pecado en el mundo. —La precognición de Dios no es causa determinante. —La creación del hombre en la carne. —La caída del hombre. —Fue necesaria una expiación. —Jesucristo fue el único Ser que reunía las cualidades de Redentor y Salvador. —Se proveyó la resurrección universal.
  4. LA DIVINIDAD DE CRISTO EN LA PREEXISTENCIA
    La Trinidad. —Jesucristo es la Palabra del poder de Dios. —Jesucristo es el Creador. —Jehová. —El Eterno Yo Soy. —Proclamaciones de Jesucristo por el Padre.
  5. SE PREDICE EL ADVENIMIENTO TERRENAL DE CRISTO
    Profecías bíblicas. —Revelación a Enoc. —El Profeta predicho por Moisés. —Sacrificios en calidad de prototipos. —Predicciones del Libro de Mormón.
  6. EL MERIDIANO DE LOS TIEMPOS
    Significado de la designación. —Epítome de la historia de Israel. —Los judíos eran vasallos de Roma. —Escribas y rabinos. —Fariseos y saduceos. —Otras sectas y partidos.
  7. GABRIEL ANUNCIA A JUAN Y A JESÚS
    Zacarías recibe una visitación angélica. —Nacimiento de Juan, el precursor. —La anunciación a María la Virgen. —María y José. —Sus genealogías. —Jesucristo es el heredero del trono de David.
  8. EL NIÑO DE BELÉN
    El nacimiento de Jesucristo. —Su presentación en el templo. —Visita de los magos. —Los designios de Herodes. —El Niño es llevado a Egipto. —Se dio a conocer a los nefitas el nacimiento de Cristo. —El tiempo del nacimiento.
  9. EL JOVEN DE NAZARET
    Jesús había de ser llamado nazareno. —En el templo a los doce años de edad. —Jesús y los doctores de la ley. — Jesús de Nazaret.
  10. EN EL DESIERTO DE JUDEA
    Juan el Bautista. —La voz en el desierto. —El bautismo de Jesús. — La proclamación del Padre. —Desciende el Espíritu Santo. —La señal de la paloma. —Las tentaciones de Cristo.
  11. DE JUDEA A GALILEA
    Testimonio de Juan el Bautista respecto de Cristo. — Los ‘primeros discípulos. —Significado del título, el Hijo del Hombre. —El milagro de transformar el agua en vino. —Milagros en general.
  12. JESÚS INICIA SU MINISTERIO PUBLICO
    Primera purificación del templo. —Jesús y Nicodemo. — Los discípulos de Juan el Bautista disputan. — Juan tributa al Cristo y reitera su testimonio.
  13. HONRADO POR EXTRANJEROS, RECHAZADO POR LOS SUYOS
    Jesús y la samaritana. —Entre los samaritanos. —Mientras se encuentra en Cana, Cristo sana al hijo de un noble de Capernaum. —Cristo predica en la sinagoga de Nazaret. —Los nazarenos intentan matarlo. —Son vencidos los demonios en Capernaum. —Los poseídos por demonios.
  14. CONTINÚA EL MINISTERIO DE NUESTRO SEÑOR EN GALILEA
    Es sanado un leproso. —La lepra. —Un paralítico es sanado y perdonado. —Imputación de blasfemia. —Publícanos y pecadores. —Tela vieja y nueva; cueros viejos y nuevos. —Llamado provisional de los discípulos. —Pescadores de hombres.
  15. EL SEÑOR DEL SÁBADO
    El día de reposo fue particularmente sagrado a Israel. —Es sanado un paralítico el día de reposo. Acusaciones de los judíos y la respuesta del Señor. —Se acusa a los discípulos de violar el día de reposo. —Es sanado en día de reposo un hombre con una mano seca.
  16. LOS DOCE SON ELEGIDOS
    Su vocación y ordenación. —Los Doce considerados individualmente. —Sus características en general. —Discípulos y apóstoles.
  17. EL SERMÓN DEL MONTE
    Las Bienaventuranzas. —Dignidad y responsabilidad del ministerio. —El evangelio de Cristo reemplaza la ley mosaica. —Sinceridad de propósito. —El Padrenuestro. — Las riquezas verdaderas. —Promesa y reiteración. —Escuchar y hacer.
  18. COMO QUIEN TIENE AUTORIDAD
    Es sanado el siervo del centurión. —El joven de Naín es levantado de los muertos.—Mensaje de Juan el Bautista a Jesús.—Comentarios del Señor al respecto.— Muerte de Juan el Bautista.—Jesús en la casa de Simón el Fariseo.—Es perdonada la mujer arrepentida.—La autoridad de Cristo imputada a Beelzebú.—El pecado contra el Espíritu Santo.—Buscadores de señales.
  19. “LES HABLO MUCHAS COSAS POR PARÁBOLAS”
    El Sembrador.-—El Trigo y la Cizaña. —La Semilla que Crece en Secreto. —La Semilla de Mostaza. —La Levadura. —El Tesoro Escondido. —La Perla de Gran Precio. —La Red del Evangelio. — El motivo de las enseñanzas parabólicas del Señor. —Parábolas en general.
  20. “CALLA, ENMUDECE”
    Quiénes pueden ser discípulos. —Es calmada la tempestad. —Expulsión de los demonios en la región de Gadara. —Es levantada la hija de Jairo. —Restauración a la vida y resurrección. —Es sanada una mujer entre la multitud. —Los ciegos ven y los mudos hablan.
  21. LA MISIÓN APOSTÓLICA, Y ACONTECIMIENTOS RELACIONADOS
    Jesús vuelve a Nazaret. —Los Doce son comisionados y enviados. —Vuelven los Doce. —Alimentación milagrosa de cinco mil personas. —El milagro de andar sobre el agua. —La gente se allega a Cristo en busca de más pan y peces. —Cristo es el pan de la vida. — Muchos discípulos se apartan.
  22. UNA ÉPOCA DE OPOSICIÓN AMENAZANTE
    Lavamientos ceremoniales. —Son reprendidos los fariseos.—Jesús en las fronteras de Tiro y Sidón.—Es sanada la hija de la mujer siro fenicia.—Milagros efectuados en las calles de Decápolis.—Son alimentadas milagrosamente cuatro mil personas.—Más buscadores de señales.—Levadura de los fariseos, saduceos y herodianos.—La gran confesión de Pedro, “Tú eres el Cristo”.
  23. LA TRANSFIGURACIÓN
    Visita de Moisés y Elías. —El Padre proclama de nuevo al Hijo. —Se prohíbe temporalmente que los apóstoles testifiquen de la Transfiguración. —Elías y Elías el Profeta. —El sacerdocio mayor y el menor.
  24. DEL SOL A LAS SOMBRAS
    Es sanado el joven endemoniado. —Nuevas predicciones de la muerte y resurrección de Cristo. —El dinero del impuesto proveído por medio de un milagro. —La humildad ejemplificada por un niño. —La Parábola de la Oveja Pérdida. —En el nombre de Cristo. —Mi hermano y yo. —La Parábola de los Dos Deudores.
  25. JESÚS VUELVE A JERUSALÉN
    La partida de Galilea.—En la Fiesta de los Tabernáculos.— Nuevos cargos de violación del día de reposo.—Agua viviente para los que tienen sed espiritual.—Planes para arrestar a Jesús.—Nicodemo protesta.—La mujer tomada en adulterio.—Cristo es la luz del mundo.—La verdad libertará a los hombres.— Cristo es mayor que Abraham.—Se restaura la vista a un ciego en día de reposo.—Ceguedad física y espiritual.—El Pastor y el asalariado.—Cristo, el Buen Pastor.—Su poder inherente sobre la vida y la muerte.— Ovejas de otro redil.
  26. EL MINISTERIO DE NUESTRO SEÑOR EN PEREA Y JUDEA
    Jesús es rechazado en Samaría.—Los Setenta son comisionados y enviados.—Vuelven los Setenta.— La pregunta del doctor de la ley.—La Parábola del Buen Samaritano.—Marta y María.—Pedid y recibiréis.—La Parábola del Amigo a la Medianoche.—Se critica a los fariseos y doctores de la ley.—La Parábola del Rico Imprudente.—Los que no se arrepienten perecerán.—La Parábola de la Higuera Estéril.—Una mujer es sanada en día de reposo.—¿Se salvarán muchos o pocos?—Se amonesta a Jesús de los planes de Herodes.
  27. CONTINUACIÓN DEL MINISTERIO EN PEREA Y JUDEA
    En casa de uno de los fariseos principales.—La Parábola de la Gran Cena.—Lo que cuesta seguir a Jesús.— La salvación es aun para los publícanos y pecadores.— Se repite la Parábola de la Oveja Perdida.—La Moneda Perdida.—El Hijo Pródigo.—El Siervo Injusto.—El Rico y Lázaro.—Los Siervos Inútiles.—Son sanados diez leprosos.—Parábola del Fariseo y el Publicano.—Del matrimonio y el divorcio.—Jesús y los pequeñitos.—El joven rico.—Los primeros pueden ser postreros y los postreros primeros.—Parábola de los Obreros Malvados.
  28. EL ÚLTIMO INVIERNO
    En la Fiesta de la Dedicación. —Las ovejas conocen la voz del Pastor. —El Señor se aparta de Perea. —Lázaro es levantado de los muertos. —Se agita la jerarquía judía por causa del milagro. —Profecía de Caifás, el sumo sacerdote. —Jesús se retira a Efraín.
  29. HACIA JERUSALÉN
    Jesús de nuevo predice su muerte y su resurrección. —Solicitud ambiciosa de Santiago y Juan. —Es curado un ciego cerca de Jericó. —Zaqueo el publicano. —Parábola de la Minas. —La cena en casa de Simón el leproso. María honra al Señor ungiéndolo. —La protesta del Iscariote. —Entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. — Unos griegos solicitan una entrevista con Jesús. —La voz de los cielos.
  30. JESÚS VUELVE AL TEMPLO DIARIAMENTE
    Es maldecido un árbol frondoso pero estéril. —Segunda purificación del templo. —Las hosannas de los niños. — Los gobernantes impugnan la autoridad de Cristo. — Parábola de los Dos Hijos y de los Labradores Malvados. —La piedra rechazada será la cabeza del ángulo. —Parábola de la Cena de Bodas. —El que no iba vestido de bodas.
  31. CONCLUSIÓN DEL MINISTERIO PUBLICO DE NUESTRO SEÑOR
    Confabulación de fariseos y herodianos.—Lo que es de César, a César.—La imagen sobre la moneda.—Los saduceos y la resurrección.—El levirato.—El gran mandamiento.—Jesús se torna inquisidor.—Punzante denunciación de los escribas y fariseos.—Lamentación por Jerusalén.—Las blancas de la viuda.—Cristo se aparta del templo por la última vez.—Se predice la destrucción del templo.
  32. INSTRUCCIONES ADICIONALES A LOS APÓSTOLES
    Profecías sobre la destrucción de Jerusalén. —El futuro advenimiento del Señor. —Vigilancia. —Parábola de las Diez Vírgenes. —De los Talentos Confiados. —El juicio inevitable. —Otra predicción más precisa de la muerte inminente del Señor.
  33. LA ULTIMA CENA Y LA TRAICIÓN
    Judas Iscariote conspira con los judíos.—Preparaciones para la última Pascua del Señor.— La última cena de Jesús con los Doce.—Es indicado el traidor.—La ordenanza del lavamiento de los pies.—El Sacramento de la Cena del Señor.—El traidor sale en la noche.—El discurso después de la cena.—La oración sumo-sacerdotal.—Agonía del Señor en el Getsemaní.—La traición y el arresto.
  34. JUICIO Y CONDENACIÓN
    El juicio judío.—Cristo ante Anas y Caifas.—El ilícito tribunal nocturno.—El juicio matutino.—Testigos falsos y sentencia ilícita.—Pedro niega a su Señor.—Cristo comparece ante Pilato la primera vez.—Ante Herodes.—Por segunda vez ante Pilato.—Pilato cede a las demandas de los judíos.—La sentencia de crucifixión.— Suicidio de Judas Iscariote.
  35. MUERTE Y SEPULTURA
    El camino al Calvario. —Palabras del Señor a las hijas de Jerusalén. —La crucifixión. —Acontecimientos entre la muerte y sepultura del Señor. —El sepelio. —La guardia del sepulcro.
  36. EN LA MORADA DE LOS ESPÍRITUS DESINCORPORADOS
    Realidad de la muerte del Señor. —Condición de los espíritus entre la muerte y la resurrección—El Salvador entre los muertos. —Se predica el evangelio a los espíritus encarcelados.
  37. LA RESURRECCIÓN Y LA ASCENSIÓN
    “Cristo ha resucitado”.—Las mujeres en el sepulcro.— Comunicaciones angélicas.—María Magdalena ve al Señor resucitado.—También otras mujeres.—Conspiración sacerdotal.—El Señor y dos de sus discípulos en el camino de Emaus.—Se aparece a los discípulos en Jerusalén, y come en su presencia.—Tomás el incrédulo.— El Señor se aparece a los apóstoles en la mar de Tiberias.—Otras manifestaciones en Galilea.—Comisión final a los apóstoles.—La ascensión.
  38. EL MINISTERIO APOSTÓLICO
    Matías es ordenado apóstol. —Se confiere el Espíritu Santo el día de Pentecostés. —La predicación de los apóstoles. —Son encarcelados y librados. —Consejo de Gamaliel al concilio. —Esteban el mártir. —Saulo de Tarso; su conversión. —Se convierte en Pablo el Apóstol. —La revelación de Juan el Teólogo. —Fin del ministerio apostólico.
  39. MINISTERIO DEL CRISTO RESUCITADO EN EL HEMISFERIO OCCIDENTAL
    La muerte del Señor es indicada por grandes calamidades en el continente occidental. —Se escucha la voz del Señor Jesucristo.—Su visita a los nefitas.—Se cumplió la Ley de Moisés.—Las palabras del Señor a los nefitas comparadas con el Sermón del Monte.—El Sacramento del Pan y Vino instituido entre los nefitas.— Nombre de la Iglesia de Cristo.—Los Tres Nefitas.— Crecimiento de la Iglesia.—Apostasía final de la nación nefita.
  40. LA PROLONGADA NOCHE DE APOSTASÍA.
    Cumplimiento de las palabras proféticas sobre la apostasía.—Apostasía individual.—Apostasía de la Iglesia.— Constantino convierte el cristianismo en la religión del estado.-—El papado pretende la autoridad secular.— Tiranía eclesiástica.—La Edad Media.—La revolución inevitable.—La Reforma.—Origen de la Iglesia de Inglaterra.—Catolicismo y Protestantismo.—Es afirmada la apostasía.—Se predijo en las Escrituras antiguas la misión de Colón y los peregrinos.—Cumplimiento de las profecías.—Se dispuso el establecimiento de la nación norteamericana.
  41. MANIFESTACIONES PERSONALES DE DIOS EL ETERNO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO EN TIEMPOS MODERNOS
    Una dispensación nueva.—Perplejidad de José Smith por motivo de las contiendas sectarias.—El Padre Eterno y su Hijo Jesucristo aparecen personalmente a José Smith y lo instruyen.—Las visitas de Moroni.—El Libro de Mormón.—Juan el Bautista restaura el Sacerdocio Aarónico.—Pedro, Santiago y Juan restauran el Sacerdocio de Melquisedec.—La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.—Manifestaciones divinas en el Templo de Kirtland.—Se aparece el Señor Jesucristo.—Moisés, Elías y Elías el Profeta confieren sus facultades correspondientes de dispensaciones antiguas.—El santo sacerdocio funciona actualmente sobre la tierra.
  42. JESÚS EL CRISTO HA DE VOLVER
    Antiguas profecías del segundo advenimiento del Señor. —Las revelaciones modernas las afirman. —Hoy y mañana. —El día grande y terrible está cerca. —El Reino de Dios y el Reino de los Cielos. —El Milenio. — La consumación celestial.
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La fe precede al milagro

La fe precede al milagro

Basado en discursos de Spencer W. Kimball

Comprender el evangelio, preocupación por la gente, amor por el Señor Jesucristo; esto forma el tema fundamental de La Fe Precede al Milagro. En tres décadas como Autoridad General, el presidente Kimball, duodécimo Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ha hablado decidida­mente a los miembros de la Iglesia, aconsejándoles acerca de los engaños de Satanás y señalando el viaje de regreso para aquellos que han cometido errores y anhelan recon­ciliarse con el Señor. Este libro está basado en algunos de sus sermones y mensajes, pero han sido editados y revisa­dos en un estilo de lectura aunque conservando su básica expresión personal. Las temas reflejan una sincera preocupación en cuanto a cómo los miembros de la Iglesia pueden encontrar gozo y felicidad por medio de vivir los principos del Evangelio—incluyendo testimonio, revelación, matrimonio y la familia, la vida mortal, el arrepentimiento, la rectitud y la Iglesia restaurada. Cada mensaje es una importante y directa declaración de los principios del Evangelio.


Contenido.

 Prefacio

SECCIÓN UNO—EL TESTIMONIO Y LA REVELACIÓN.

  1. La fe. – La fe precede al milagro
  2. El testimonio. – “Y no recibís nuestro testimonio”
  3. La revelación. – la comunicación continua con Dios
  4. Otros mundos. – Voces del espacio
  5. El conocimiento de Dios. – Las cosas débiles del mundo
  6. Un testimonio de Cristo. – Mi Redentor vive eternamente
  7. La manifestación de Dios. – Se ve a Dios con los ojos espirituales
  8. La muerte. – ¿Tragedia o destino?

SECCIÓN DOS—EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA.

  1. La responsabilidad de los padres. – Represas de rectitud
  2. El cuidado de la madre. – “¿Estás allí, madre?”
  3. El matrimonio. – Juan antonio y Mana Isabel comienzan una nueva vida
  4. La lealtad. – Líneas de comunicación
  5. La fidelidad. – “Vuestros cónyuges … y nadie más”

SECCIÓN TRES—LA MORALIDAD Y EL ARREPENTIMIENTO.

  1. La castidad. – El amor en oposición a la lujuria
  2. La modestia. – Nuestras propias normas
  3. El arrepentimiento. – “Sed limpios”
  4. El perdón. – “A menos que os arrepintáis

SECCIÓN CUATRO—LA RECTITUD.

  1. La oración. – “Elevad vuestras voces a los cielos”
  2. La resistencia contra el mal. – “Vestios de toda la armadura de Dios”
  3. Las bendiciones de la rectitud. – No en vano servimos al Señor
  4. El autodominio. – El muérdago
  5. La integridad. – “Tentación lazo”
  6. La preparación. – Las diez vírgenes
  7. La dedicación. – Vislumbres del cielo
  8. La observancia del Día de Reposo. – Honrad el Día de Reposo
  9. La Palabra de Sabiduría. – Tesoros de conocimiento escondidos
  10. Los Diezmos. – “Dad … a Dios”

SECCIÓN CINCO—LA IGLESIA RESTAURADA.

  1. La tolerancia. – “Lo que Dios limpio”
  2. La sumisión. – “Dar coces contra el aguijón”
  3. La sucesión de la Presidencia de la Iglesia. – La necesidad de un profeta
  4. Lo Restauración. – Y lo llamaron José
  5. El Libro de Mormón. – Un libro de mensajes vitales
  6. La promesa lamanita. – Los lamanitas y el evangelio
  7. El futuro del lamanita. – Un mundo de transformación para Barry Begay
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Dios y el Hombre

Dios y el Hombre
por Oscar W. Mcconkie, Hijo

LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ULTIMOS DIAS

Salt Lake City, Utah 1965

Prólogo

El presente curso de estudio, complemento a la obra El Reino de Dios, ha sido escrito por el mismo autor. La obra de referencia es un estudio del Reino de Dios basado en las Escrituras. La consideración de los pasajes citados allí dará a conocer al estudiante sincero la organización, naturaleza, propósitos y ciertos conceptos básicos del Reino de Dios sobre la tierra.

Como su nombre lo indica, El Reino de Dios es un manual cuyo tema principal es el Reino. Hace un examen de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimas Días en calidad del reino de Dios.1 En la revelación moderna el Señor emplea como sinónimos los términos “mi iglesia”, “mi reino”.2 El plan de estudio presentado en la obra citada se basó en el punto de vista de la Iglesia y el reino, a saber: La Historia del Reino; el Sacerdocio y el Gobierno de la Iglesia; la Organización de la Iglesia; el Reino de Dios en la Actualidad: Propósitos de la Iglesia; la Iglesia y la Familia; la Iglesia y el Gobierno Civil; los Libros Canónicos de la Iglesia; Ordenanzas de la Iglesia; la Doctrina del Reino; Autoridad en la Iglesia, etc., etc.3 Contiene suficiente información, además de documentación selecta para investigar, la cual, dividida en lecciones semanales, ocupará todo el año. También se ha procurado dejar un tiempo adicional razonable para la preparación requerida.

Sin embargo, lo anterior no constituye el plan entero de salvación, ni fue su objeto ser una guía detallada para la salvación personal del individuo. De hecho, el evangelio de Jesucristo ofrece una fuente inagotable de información e inspiración. Es un concepto ilimitado; un concepto de progreso eterno. Donde uno descubra la verdad, allí encontrará uno de los atributos de Dios.4

El presidente Brigham Young lo expresó en esta forma: “Os diré en pocas palabras lo que en mi concepto es el ‘mormonismo’: Abarca todo hecho que existe en los cielos y en el cielo de los cielos; todo hecho que existe sobre la superficie y en las entrañas de la tierra, y en la bóveda estrellada; en una palabra, comprende cuanta verdad existe en las eternidades de los Dioses. … El ‘mormonismo’ encierra toda verdad que se ha revelado y está por revelarse, sea religiosa, política, científica o filosófica.”5

Toda alma justa busca la verdad. A la pregunta de Pilato, “¿Qué es la verdad?”, no se dió una respuesta inmediata,6 Las Escrituras nos dan la contestación en otra parte. La ley del Señor es “la verdad”.7 “Todas sus obras son verdaderas”.8 Todo sus “mandamientos son verdad” ;9 su “palabra es verdad”.10 Vemos pues que la verdad mora en Dios.

De manera que uno de los propósitos del presente texto será enfocar el pensamiento y discernimiento espiritual del alumno sobre el centro de toda verdad, es decir, Dios. Llamaremos la atención del lector a: La persona de Dios; sus atributos; sus características; sus perfecciones; sus propósitos.

En nuestra búsqueda de la verdad hallamos otra orientación en las Escrituras: “La verdad es el conocimiento de las cosas como son, como eran y como han de ser.”11

Este pasaje nos da a entender que la verdad concuerda con la realidad. Es, y existe. También se nos enseña en las Santas Escrituras que los hombres se salvan si creen la verdad, pero son condenados si no la creen.12

Así que, otro de los propósitos de esta obra será dirigir la atención del lector a un examen de la verdad real acerca del hombre. Nos ocuparemos en estudiar quién es y de dónde vino. Dedicaremos nuestra atención a indagar cómo vino a la tierra, y por qué. También hablaremos de su destino final.

Por último, nuestra búsqueda de la verdad contenida en las Escrituras nos hace esta estimulante proposición: Para lograr la salvación debemos adorar “en espíritu y en verdad al verdadero Dios viviente”.13 Según el diccionario, adorar significa “honrar y reverenciar a Dios”.14 Este homenaje reverente se refiere a la verdad acerca de la relación que existe entre Dios y el hombre. El Padre y su Hijo son los Dioses de toda adoración verdadera. “Al Señor tu Dios adorarás, y al él sólo servirás.”15 El hombre no puede adorar a uno sin adorar al otro. Todos deben honrar “al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió”.16 En esta dispensación el Señor nos ha dicho: “Os digo estas cosas para que podáis comprender y saber cómo habéis de adorar y a quién; y para que podáis venir al Padre en mi nombre, y en el debido tiempo recibir de su plenitud.”17

De manera que la mayor parte del presente texto tendrá como fin presentar mejores maneras de adorar a Dios en “espíritu y en verdad”.18 Ningún otro tipo de adoración puede efectuar la salvación; es el que constituye la verdadera relación entre Dios y el hombre, y este vínculo se ha revelado particularmente en la restauración del evangelio en los últimos días y decretado para nuestro uso en el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra.

Se puede adorar a Dios mediante la oración, el ayuno, el testimonio y la inspiración; tomando parte en las ordenanzas y efectuándolas; en los sermones, en el estudio, en escribir, participando en las reuniones religiosas y en la dirección de las mismas. El es adorado cuando el hombre cree las verdades divinas y se convierte a la plenitud de las mismas ; podemos adorarlo disfrutando de los dones espirituales; pero sobre todas las cosas, la adoración más aceptable proviene de aquellos que primero creen el evangelio, se unen a su forma exterior y entonces desarrollan la rectitud personal que los convierte en ejemplos de la ética cristiana.

Es necesario cultivar todas estas maneras de una adoración propia y santa; son habilidades que es preciso aprender y desarrollar. Uno no puede adorar plenamente por medio de un sermón si no sabe hablar; no adora plenamente mediante la efectuación de las ordenanzas si no comprende su significado; no puede disfrutar de la plenitud de la adoración sin haberse disciplinado de conformidad con el código de comportamiento cristiano. Se espera que esta obra ayude a desarrollar los atributos y características necesarios para que podamos disfrutar de la verdadera relación que existe entre Dios el hombre.

Los que obtengen la exaltación recibirán “la plenitud de la verdad, sí, de toda la verdad—como fue con nuestro Señor—y ningún hombre recibe la plenitud, a no ser que guarde sus mandamientos. El que guarda sus mandamientos recibe verdad y luz, hasta que es glorificado en la verdad y sabe todas las cosas”.19 A este noble fin devotamente se dedica esta humilde obra, Dios y el Hombre.Si logra impulsar y alentar a una sola alma, en lo más mínimo, en su búsqueda de la verdad, habrá logrado su propósito.

Notas

1) Lucas 17:21.
2) Doc. y Con. 136:41.
3) El Reino de Dios
4) Salmo 31:5.
5) Brigham Young en Journal of Discourses, tomo 9, pág. 149.
6) Juan 18:38.
7) Salmo 19:142.
8) Dan. 4:37.
9) Salmo 119:151.
10) Juan 7:17.
11) Doc. y Con. 93:24.
12) 2 Tesa. 2:11-13.
13) Alma 43:10; Juan 4:23, 24.
14) Diccionario de la lengua castellana (Real Academia Española; 17a. edición.)
15) Mateo 4:10; Exo. 34:14.
16) Juan 5:23.
17) Doc. y Con. 93:19.
18) Juan 4:24.
19) Doc. y Con. 93:26-28.


Tabla de Materias

PROLOGO
Complemento a la obra El Reino de Dios.—No es una guía comprensiva a la salvación personal.—La búsqueda de la verdad.—El tema del presente escrito es orientar la mente hacia Dios, el hombre y la verdadera relación entre ellos.—Adorar en espíritu y en verdad. —La forma de adorar.

SECCION I LA VERDAD ACERCA DE DIOS

CAPITULO 1. INTRODUCCION A DIOS
El profeta José Smith reconoció a Dios.—Dios es infinito y de eternidad en eternidad.—Es omnipotente, omnipresente y omnisciente. —Son tres Dioses, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.—La vida eterna consiste en conocer a Dios y a su Hijo Jesucristo.—En un tiempo Dios fue como nosotros.—Cómo llegó a ser Dios.—Nuestra deuda con los profetas.

CAPITULO 2. EL CARACTER, ATRIBUTOS Y PERFECCIONES DE DIOS
Cuando el hombre está dispuesto a venir a Dios.—Carácter de Dios. —Sus atributos y perfecciones.—Cómo progresa.—Todas las cosas tienen su ley.

CAPITULO 3. PERSONAJES, PROPOSITOS Y FUNCIONES DE DIOS
Los Personajes de Dios; el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo.—Funciones de los Dioses: del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo.—Dios, en lo que a nosotros concierne.

SECCION II. LA VERDAD ACERCA DEL HOMBRE

CAPITULO 4. EL ORIGEN DEL HOMBRE
Amplia perspectiva.—La tierra fue creada espiritualmente antes que existiese físicamente.—El hombre fue organizado espiritualmente antes de ser creado físicamente.—La visión de Abraham respecto de la vida preterrenal del hombre.—El testimonio de Jeremías de su vida preexistente.—Testimonio de Pedro acerca de la vida preexistente.— La forma del espíritu es semejante a la de su creación temporal o física.—El hombre siempre ha existido.—Inteligencias y espíritus.— El espíritu del hombre.—La verdad acerca del origen preexistente del hombre.

CAPITULO 5. EL SEGUNDO ESTADO DEL HOMBRE.
Ciencia y religión.—El Génesis y la creación de la tierra.—Reiteración de la visión de Moisés.—Suplemento al Génesis en la Perla de Gran Precio.—El hombre fue alma viviente.—El estado carnal,— Nuestros primeros padres.—La manera en que Adán vino a la tierra.—El hombre es poco menor que los ángeles.—Más verdades respecto del hombre.

CAPITULO 6. EL DESTINO DEL HOMBRE
Continúa la búsqueda de la verdad.—La caída del hombre.—El hombre se volvió carnal, sensual y diabólico.—Propósito del segundo estado. —El hombre se halla en un estado de probación.—El objeto del hombre.—Existe el hombre para que conozca el gozo.—Las potencialidades del hombre.—La exaltación del hombre.—La plenitud del gozo es el destino final del hombre.—Los hombres pueden llegar a ser Dioses.— Se hallan al alcance del hombre, el carácter y atributos de Dios.— El Padre Eterno es el gran prototipo de todos los seres que se salvan.—La verdad acerca de Dios y el hombre se ha fundido en una verdad central.

SECCION III. DIOS Y EL HOMBRE

CAPITULO 7. ADORAR EN ESPIRITU Y EN VERDAD
La herencia final del hombre no es un obsequio.—La ley del Señor.— La adoración en espíritu y en verdad.—Lo que es la adoración.—La habilidad del hombre para adorar.—La forma más aceptable de adoración.—La adoración en verdad.—La manera de adorar.—Lo que se debe adorar.—La obediencia es una medida de adoración.—La verdadera relación entre Dios y el hombre.—Maneras de adorar.

CAPITULO 8. LA ORACION
Comunicación con Dios.—Pedid y se os dará.—El privilegio de orar.— Todos deben orar.—El Padrenuestro o la oración del Señor.—“Vosotros, pues, oraréis así”.—Cuándo se ha de orar, y qué se ha de pedir.—Oraciones escritas.—Oraciones familiares.—Se obtiene el espíritu por medio de la oración.—La oración ferviente es de mucho valor.

CAPITULO 9. EL AYUNO
Abstención de toda comida y bebida.—Por qué ayunamos; para pedir por los enfermos; bendiciones especiales; una forma de adoración; obtener un testimonio; ayuda en la obra misional; ayuda en la unción.—El día de ayuno.—Las ofrendas de ayuno.—El verdadero ayuno.

CAPITULO 10. EL TESTIMONIO
Certeza espiritual.—El testimonio del Espíritu.—Se basa en la revelación.—Todos pueden saber que el evangelio es verdadero.—Cómo se obtiene un testimonio.—El deseo de lograr la verdad.—Estudiar y aprender.—Obedecer las doctrinas.—Orar.—El poder del Espíritu Santo.—El principio de la adoración verdadera.

CAPITULO 11. LA BENDICION DE LOS NIÑOS
Adoración por medio de las ordenanzas.—Adoración en la belleza de la santidad.—La autoridad del ministerio.—Son pocas las oraciones formales.—La bendición de los niños.—Procedimientos sencillos.— Formas sugeridas.—No es una ordenanza salvadora.—El Señor bendijo a los niños.—Los niños tiene vida eterna.

CAPITULO 12. BAUTISMO Y CONFIRMACION
Una ordenanza iniciadora.—Características del bautismo en el agua.— El convenio del bautismo.—El simbolismo del bautismo.—La forma de bautizar.—La confirmación o el bautismo de fuego.—La manera de confirmar.—No hay forma fija.—El don del Espíritu Santo.— El testimonio del Espíritu Santo.

CAPITULO 13.  EL SACRAMENTO DE LA SANTA CENA
El símbolo del sacramento de la Santa Cena.—El Señor estableció la ordenanza.—La remisión de pecados.—El convenio del sacramento. —La forma de la ordenanza.—La bendición del pan.—La bendición del agua.—El sacramento y los que no son miembros.—Promesa contenida en la cena del Señor.

CAPITULO 14. LA ORDENACION DEL SACERDOCIO
La administración de la Iglesia y el sacerdocio.—Los oficios son dependencias del sacerdocio.—Conferir, ordenar y apartar.—El sacerdocio universal.—Las llaves del reino.—La forma de ordenar. Cómo se confiere un oficio en el Sacerdocio Aarónico.—Cómo se confiere un oficio en el Sacerdocio de Melquisedec.—Llamados de Dios. Revelación.—La ordenación correcta.—La manera de ordenar.

CAPITULO 15. LA UNCION DE LOS ENFERMOS
Se llama    a los élderes de la Iglesia.—No hay forma    fija para bendecir a los enfermos.—Es una ordenanza del sacerdocio.—La consagración del aceite.—Substancia de la forma de consagrar.—La unción y selladura.—La fe del enfermo.—El poder y autoridad del sacerdocio. Instrucciones para ungir a los enfermos.—Instrucciones para sellar la unción.—Milagros consiguientes a la unción de los enfermos. Participación en los dones espirituales.

CAPITULO 16. FUNERALES Y LA DEDICACION DE SEPULCROS
Funerales de los Santos de los Ultimos Días.—Formas sencillas.— Experiencia religiosa.—El duelo.—La dedicación del sepulcro.—Instrucciones sobre la manera de dedicar el sepulcro.—Son pocas las oraciones fijas en la Iglesia.—Inspiración y orientación.

CAPITULO 17. ADORACION POR MEDIO DE LOS SERMONES
La predicación es el poder de Dios.—Los principios del evangelio en la predicación.—Se predica según lo que dicte el Espíritu.—El que habla y el que escucha.—Sermones ejemplares.—El Sermón del Monte.—Sinceridad de propósito.—Preparación constante para predicar sermones.

CAPITULO 18. LA EXPRESION EFICAZ
Un don selecto de Dios.—Conversación sencilla.—Parte de la preparación profesional.—Exhortando con justicia.—Disciplina adquirida.— El arte del buen orador.—Lo que constituye la elocución.—Principios de la buena elocución.—Elementos de un buen discurso.—La organización del discurso.—La introducción.—El cuerpo principal.—La conclusión.—Bosquejo del discurso.—Hechos y opiniones.—El desarrollo de ideas.—Es necesaria hacerse entender.—Uso eficaz de la voz.— Movimientos y ademanes del cuerpo.—Comunicación.—El que escucha. El hablar en la Iglesia.—La comunicación más significativa.

CAPITULO 19. ESCUDRIÑAD LAS ESCRITURAS
Escudriñad las Escrituras.— Se relacionan con la adoración.—Cono-cimento del evangelio.—Se busca la instrucción por medio del estudio.— Cuando se comienza a aprender.—Qué se debe aprender.—No todo el conocimiento tiene el mismo valor.—Salvación por medio del conocimiento.—El conocimiento de mayor utilidád.—El Espíritu Santo comunica conocimiento.—Leer, hablar y escribir.—Escrituras Sagradas. —Una manera de adorar.

CAPITULO 20. ADORACION POR MEDIO DE LAS REUNIONES
El foro de la adoración formal.—La intensidad de la adoración.— Las reuniones para todos son parte del evangelio.—Las palabras del Señor con respecto a las reuniones.—De las reuniones públicas.— Maneras de proceder.—Dirigidas por el Espíritu.—Reuniones sacramentales.—Reuniones del día de ayuno.—Conferencias.—Otras reuniones.—Quién puede efectuar una reunión.—Reuniones públicas.— Oración.—Anuncios.—Música.—La manera de conducir una reunión. Reuniones de asistencia especial.—Rectificación.

CAPITULO 21. LA CREENCIA EN LAS VERDADES DIVINAS
La creencia es fe.—Bienaventurados los que creen.—La creencia en Cristo es necesaria par la salvación.—Creed mientras tenéis la luz.— La creencia es asunto personal.—Seguridad de la verdad.—Todas las cosas se realizan cuando hay creencia.—La creencia produce obras.— Los dones vienen por creer.—La creencia en la verdad trae más verdad.—Verdades salvadoras.—La creencia en el mensaje completo del evangelio debe ser congruente.

CAPITULO 22. LA CONVERSION DE OTROS A LA VERDAD
Toda persona bautizada debe ser testigo de la verdad.—La razón de nuestra fe.—La filosofía de la obligación misional.—Hacer por otros lo que el Señor hace por uno.—La responsabilidad del sacerdocio.— Con qué objeto somos escogidos.—Servicio.—La fe viene por el oir.— Como puede la gente oir si alguien no es enviado a predicar.—Las preguntas de oro.—Uso de las facilidades de la Iglesia para la obra misional.—La sangre creyente.—Creyentes e incrédulos.—Preparación para la obra misional.—El galardón de convertir a otros a la verdad.

CAPITULO 23. LOS DONES DEL ESPIRITU
Dones espirituales conferidos a los hombres.—Dones espirituales de Dios.—Diversidades de dones.—Graduación de los dones.—Dones invisibles.—Derramamientos espontáneos.—Derramamiento pentecostal. —Manifestaciones de acuerdo con la fe.—Merecedores de dones divinos.—La voz quieta y apacible.—El revelador.—Ciertos dones particulares.—Conocer a Jesús como el Hijo de Dios.—Creer en el testimonio de otro.—Dones de testimonio.—Diferencias de ministerios. —Diversidades de operaciones.—Discernimiento.—La Palabra de Sabiduría.—-La palabra de conocimiento,—Dones de sanidades.—Efectuación de milagros.—Profecía.—Lenguas.—Instrucción y exhortaciones.—Dones a personas particulares.—Rectitud personal.—Gozo del Espíritu.

CAPITULO 24. EL CARACTER
Debemos ser ejemplos de la ética cristiana en nuestra adoración.— Carácter y atributos de Dios.—El hombre puede perfeccionar su propia naturaleza.—Educación del carácter.—Carácter de los profetas.—La Iglesia inculca el carácter.—Los hombres buenos han de ser mejores, y los malos buenos.—La personalidad.—La suma total de la experiencia.—La rectitud comienza por los pensamientos.

CAPITULO 25. LA HONRADEZ
Concordancia con la norma divina.—Lo que es la honradez.—La honradez es de Dios, y la falta de honradez es del diablo.—El principio de ser honrado.—La honradez y la adoración.—La honradez es necesaria para la salvación.—La honradez es un mandamiento.—Los de corazón honrado aceptan el evangelio.—Se debe buscar a hombres honrados.—La honradez es un principio.—Se requiere ser honrado con uno mismo.

CAPITULO 26. EL VALOR
La habilidad para encararse eficazmente con las dificultades.—Valor e integridad.—Ceñid vuestros lomos.—Jehová, poderoso en batalla.— Toda la armadura de Dios.—El soldado cristiano.—El valor físico.— El valor intelectual.—El valor moral.—Constancia en Cristo.

CAPITULO 27. LAS BUENAS COSTUMBRES
El Espíritu del Señor ejerce una influencia refinadora en las vidas de los hombres.—La bondad.—Buenos modales.—Las reglas que gobiernan toda esfera de actividad humana.—Respeto hacia otros.— Conversaciones.—Lo que no hace un caballero.—La regla de oro.— Tacto.—Amorosa bondad del Señor.

CAPITULO 28. LA OBEDIENCIA
La base del progreso justo.—Con Dios o contra El.—Condiciones necesarias para que obre este principio.—La ley y propósito de la vida sobre la tierra.—Se reciben las bendiciones de acuerdo con las leyes sobre las que se basan.—La ley del Señor es perfecta.—El amor de Dios es determinado por la obediencia del hombre.—El amor de Dios resulta de la obediencia.—Cristo y Adán ejemplificaron la obediencia.—Libertad por medio de la obediencia.—La verdad os hará libres.

CAPITULO 29. LA HUMILDAD
Alabad a Jehová.—Los humildes ven las cosas del cielo y de la tierra. Filosofía contrastante del mundo.—El progreso de las cosas espirituales depende de la humildad.—El mandamiento de ser humildes.— Cuidémonos del orgullo.—Cohibición y abnegación.—El orgullo en la propia humildad.—La humildad es uno de los requerimientos del bautismo.—Un elemento esencial del servicio a Dios.—El espíritu alumbra a los humildes.—Habilita a los justos para ver a Dios.—Los mansos heredarán la tierra.

CAPITULO 30. LA MISERICORDIA
La misericordia es un atributo de Dios.—La esperanza del hombre de aproximarse a la perfección de Dios.—La misericordia permanece para siempre.—Sembramos justicia y segamos misericordia.—La misericordia y la gracia.—La misericordia y la justicia.—Todos los hombres pueden disfrutar del don de la misericordia.—Morar en la casa del Señor.—Los buenos desean hacer el bien.—El genio de nuestra religión.

CAPITULO 31. HONRAD A DIOS
Adoración y reverencia.—Homenaje a Dios.—Dios es digno de todo tributo y honor.—El honor recibido de Dios.—La adoración del Señor. Todas las cosas testifican a Dios.—La posibilidad del hombre de ser perfecto.—El propósito del presente escrito.—Perfección presente y futura.—El camino hacia la perfección.—La verdadera relación entre Dios y el hombre.—El hombre debe honrar a Dios.—¿De qué tenéis que jactaros

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