La vida sempiterna I

LA VIDA SEMPITERNA

Volumen 1

DUANE S. CROWTHER

Noviembre 10, 1961 Septiembre 5, 1966 Este libro es dedicado, con eterno amor, a nuestra hija Laura Jean quien trajo dulzura y gozo a nuestro hogar, y cuya muerte motivó este estudio.

AGRADECIMIENTO

Quiero expresar mi gran aprecio, a todos los que me han ayudado en este proyecto, porque su ayuda y sugerencias han sido de gran valor. Ruth Gregory, Ronald DeMille, Dorothy Murphy, Mary Ellsworth, y Jaynann Payne proveyeron fuentes de información de otro modo inaccesibles para mi. La hermana Bertha Purser, bibliotecaria del Instituto de Religión de Logan, Utah, ayudó con referencias difíciles. Mi padre, Don Q. Crowther, leyó y asistió con el manuscrito. Loretta Merrill, Helen Porter y Bruce Christiansen pasaron incontables horas leyendo pruebas y brindando ayuda. Su ayuda y amabilidad son muy apreciadas. Gracias se deben también a quienes escribieron lo que se cita en esta obra, por sus esfuerzos pioneros en preservar relatos de gran valor, y por su cortesía en brindarlos para su publicación. Muchos otros han mostrado interés y han dado ánimo al proyecto, y me han puesto en deuda por su amistad y cuidado.

Arturo y Genevieve De Hoyos pasaron innumerables horas en el proceso de preparación, traducción, y pruebas del manuscrito en español, con la ayuda de Edith Garaguzo, Alan Lambson, Edelmira Lambson, y Victoriano Morales. Sin su ayuda este trabajo hubiera sido casi imposible.

El investigar los mensajes sobre la eternidad me ha acercado más a mi esposa Jean, y mis hijos Don, Scott, Laura, Lisa, David, Billy, Sharon, y Bethany. Su amor y sus oraciones me han traído gran gozo. Mi esposa es una “hacedora de la palabra, no sólo oidora,” y ella ha pasado muchas horas escribiendo a máquina y corrigiendo el manuscrito, por lo cual siento gran agradecimiento.

Pero más que todo agradezco y doy gracias a mi Padre Celestial, quien verdaderamente “da buenas dádivas a los que piden.” Que este libro sirva para darle a El honor y gloria y para traer muchas almas a Su reino.

Duane S. Crowther


TABLA DE MATERIAS

I. Entrad a al mundo espiritual
II. Factores que influyen en la duración de la vida del hombre
III. El paraíso de los justos
IV. Seres espirituales visitan la tierra
V. El infierno
VI. La gran obra misional en la prisión espiritual
VII. La resurrección
VIII. El juicio final
IX. Los hijos de perdición su pecado y destino
X. Los tres grados de gloria
XI. La exaltación

INTRODUCCIÓN

Si Pudieseis Contemplar Los Cielos

“Si pudieseis contemplar los cielos durante cinco minutos aprenderíais más que leyendo todo lo que se ha escrito sobre el tema.“1 De este modo el profeta José Smith lanzó un desafío y estableció una meta que ha sido aceptada y lograda por muchos Santos de los Últimos Días, que han visto el paraíso, han vislumbrado los espíritus en prisión, han visto los sufrimientos del infierno, y la gloria del día grandioso de la resurrección. ¡Algunos hasta han contemplado la gloria de la exaltación y la ciudad celestial de Dios! El Profeta sabía que era posible y así lo enseñó a sus seguidores, diciendo: “Les aseguro a los miembros que la verdad, en relación con estas cuestiones, puede ser conocida a través de las revelaciones de Dios mediante Sus ordenanzas y en respuesta a las oraciones. “2

Propósitos de Este Libro

Esta obra no es una colección caprichosa de poesía consoladora y fraseología funeraria. Es un análisis cuidadoso de las experiencias de docenas de personas dignas de confianza, quienes habían muerto y regresado luego a la vida; y de relatos de otros que han sido visitados por espíritus de individuos fallecidos. Es una recopilación de revelación tras revelación que hablan de la vida gloriosa que aguarda a los justos. Es mi testimonio de que la vida continúa más allá de la tumba y de que Dios permite a los mortales conocer mucho del gozo de la vida futura.

El objetivo de este estudio es cumplir con siete propósitos:

  1. Testificar que la vida continúa más allá de la muerte, que en los mundos futuros hay una continuación de la personalidad, que existe un plan de salvación divino que da sentido a la vida y a la muerte, y que las alegrías y recompensas de la eternidad son tan gloriosas que el hombre debería trabajar con valor en esta vida y en la venidera para merecerlas.
  2. Dar testimonio y proveer evidencia de que muchas veces Dios ha dado conocimiento a los líderes y miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con referencia a las etapas futuras de la vida.
  3. Demostrar que la información revelada por Dios en los últimos días está en armonía con las escrituras y que muchas de las revelaciones aquí citadas se apoyan mutuamente debido a la amplitud de sus interrelaciones.
  4. Proporcionar un modelo para que aquellos que reciban manifestaciones y revelaciones sobre los temas aquí tratados puedan comparar y vincular sus experiencias con otros.
  5. Clarificar ciertas áreas de ambigüedad existentes en las enseñanzas de muchos de los miembros con relación a algunas partes del plan de Salvación.
  6. Proporcionar consuelo a quienes se encuentran confusos y con incertidumbres acerca de la muerte y lo que le sigue.
  7. Proclamar que hay un Dios justo y bondadoso quien está guiando la tierra y las vidas, oportunidades y destinos de quienes en ella moran.

La Ley del Testimonio

Este libro presenta muchos conceptos que provienen de tres fuentes:

  1. La palabra revelada de Dios como se halla en las escrituras.
  2. La palabra revelada de Dios tal como ha sido expresada por Sus profetas.
  3. La palabra revelada de Dios tal como ha sido manifestada a miembros dignos de la Iglesia. Esto es algo nuevo porque hace más que mencionar las citas que durante tanto tiempo se han venido repitiendo en la Iglesia: presenta la evidencia de testigos oculares que realmente visitaron el mundo espiritual y pueden dar testimonio personal de la vida en el más allá. Sus palabras no son meras opiniones ni deducciones lógicas sino que están basadas en hechos. Sus testimonios son completos, armoniosos y verdaderos.

A medida que el lector escudriña estas páginas, encontrará nuevas ideas agrupadas alrededor de evidencias básicas en las cuales un testimonio verifica al otro. El Señor ha establecido la ley divina por la cual puede ser identificada la verdad diciendo: “En la boca de dos o de tres testigos consistirá todo negocio.”3 El lector deberá juzgar por esta ley la veracidad de estos testigos y sus testimonios, así como por la recepción de las indicaciones del Espíritu Santo porque: “. . . por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas.4 El lector astuto descubrirá que las manifestaciones personales citadas no crean conflictos ni con las escrituras ni con las palabras de los profetas. La palabra revelada del Señor, a través de todos los que la reciben, integra una unidad armoniosa.

Como en mis otros esfuerzos literarios hasta la fecha, en esta obra me he empeñado en presentar evidencias más que en dar mi opinión personal. De hecho, a medida que recogí y analicé las evidencias, algunos de mis puntos de vista personales cambiaron. Mis opiniones sólo aparecen como un compendio de la documentación presentada. Se invita al lector a que en lugar de decir: “El hermano Growther dice . . .” cite a José Smith, Brigham Young, Orson Pratt, José Fielding Smith y otros a quienes se hace referencia. Lo que vale es el conocimiento de estos hombres como profetas, y no el mío como recopilador y analista de sus palabras.

Revelación Personal, Llave al Conocimiento de la Eternidad

José Smith enseñó que:

“Todos los hombres saben que deben morir. Por eso sería importante que entendiéramos las razones y causas de nuestra exposición a las vicisitudes de la vida y de la muerte, y de los designios y propósitos que tuvo Dios al enviarnos al mundo, y dejarnos sufrir y morir aquí, y nuestra salida de este mundo. ¿Cuál es el objetivo de nuestra existencia mortal y luego de nuestra desaparición y muerte? Es razonable suponer que Dios haya revelado algo al respeto, y que por eso, es un tema que deberíamos estudiar más que cualquier otro. Debemos estudiarlo día y noche, porque el mundo ignora su condición en cuanto a este asunto. Si tuviéramos el derecho de demandar algo de nuestro Padre Celestial, debería ser conocimiento sobre este importante tema.”5

El creía con todo su corazón que los miembros de la Iglesia deberían saber acerca de los grandes temas de la eternidad, y ansiaba decirles más. El proclamó el tema al que se refiere este libro cuando dijo: “Les aconsejo a todos que prosigan hacia la perfección y que sondeen en profundidad los misterios de la divinidad. 6 El estableció la norma cuando dijo: “Todo lo que quiero es obtener la verdad, pura, simple y completa.”7 Y él indicó a sus seguidores como hacerlo cuando dijo que “La mejor manera de obtener verdad y sabiduría es . . . acudir a Dios en oración

y obtener instrucción divina. “8 Su admonición estuvo dirigida a toda la Iglesia, y este libro es un testigo de que los miembros—no sólo profetas y apóstoles, sino también presidentes de estaca, obispos, líderes y obreros del Templo, y fieles miembros laicos de la Iglesia—han tomado en cuenta su desafío y han obtenido manifestaciones divinas. Los miembros han seguido la senda delineada por el Profeta, que “Cuando entendemos la personalidad de Dios y sabemos como llegar a El, los cielos se abren, y se nos revelan. Cuando nosotros estamos listos para ir a El, El está listo para venir a nosotros.”9

No Como Doctrina

Brigham Young enseñó que: “Cuando algún hombre publica o predica sus puntos de vista personales, no debería decir que son las opiniones de la Iglesia.”10 Este libro presenta mi modo de ver, basado en las evidencias disponibles. A medida que las evidencias aumentan, mis ideas se desarrollan. Escribo como un individuo y no como portavoz de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y los conceptos aquí expresados no son declaraciones oficiales de doctrinas de la Iglesia. Indudablemente las enseñanzas expresadas en este libro a veces exceden el presente radio de alcance de las doctrinas de la Iglesia concernientes a la vida futura.

Los tópicos presentados aquí se ajustan a la ley de los testigos. Los he revisado cuidadosamente y creo que son verdaderos. Ciertamente es apropiado que los miembros de la Iglesia estudien estos temas porque “si hay algo virtuoso, bello, de buena reputación o digno de alabanza, a esto aspiramos.”11 Se invita al lector a que examine cuidadosamente estos informes, y como dijo Pablo: “Examinadlo todo, retened lo bueno.”12

La evidencia es histórica, no científica. El químico o el físico nunca tendrán las llaves de la vida después de la muerte, a menos que les sean reveladas. Esas llaves reposan en los relatos de aquellos que se han aventurado en el mundo espiritual y luego regresaron. Su significado se encuentra en el ámbito de la religión y no en el de la ciencia. Las cosas del espíritu se disciernen espiritualmente.

Cómo Fue Escrito Este Libro

Conocer al autor y la historia de un libro es una gran ayuda para el lector. El material de este libro ha sido recogido y estudiado durante muchos años. Así como la doctrina de las profecías de los últimos días atrajo mi atención por mucho tiempo, así también quise saber qué deparaba el futuro al otro lado del velo. Durante mis años de misionero, y luego trabajando como estudiante graduado en el Colegio de Instrucción Religiosa de la Universidad de Brigham Young, durante mis tareas como instructor y director de Seminarios, y durante mis años de investigador y autor, he estado interesado en toda fuente de información concerniente a la vida espiritual y al futuro del hombre en su estado resurrecto. En 1963 y 1964 empecé formalmente a recoger información sobre esos temas. Pero fue recién a principios de julio de 1966, cuando supe que mi hija tenía leucemia, que comencé a dar forma a esos materiales en este manuscrito. Desde entonces he estudiado, escrito, orado y buscado información con un afán conocido sólo por aquellos que han perdido a un ser querido. El deseo de conocer las verdades eternas es la fuerza compulsiva que me ha motivado.

Es mi deseo y anhelo que por medio de los mensajes de este libro, muchos encuentren esperanza, gozo y entendimiento. Y en tiempos de tristeza creo que darán a otros el mismo consuelo y solaz que me dieron a mi cuando perdí a mi hija.

DUAN E S . CROWTHE R


  1.  Historia de la Iglesia 6:50, 9 de octubre de 1843. En las referencias del capítulo 1 se explican varias de las referencias de la Introducción.
  2. Ibid., p. 51.
  3. 2 Cor. 13:1. Véase Dt. 19:15.
  4. Moro. 10:5.
  5. HC 6:50, 9 de octubre de 1843
  6. HC 6:363, 12 de mayo de 1844.
  7. HC 6:476, 16 de juni o de 1844.
  8. HC 4:425, 2 de octubre de 1841.
  9. HC 6:308, 7 de abril de 1844.
  10. ‘Matthias F. Cowley, Wilford Woodmff—History ofHis Life and Labors (Salt Lake City, Utah : Bookcraft, 1964), p. 449.
  11. El 13° Artículo de Fe.
  12. Ts. 5:21.
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